Pontes: activos tokenizados y dinero de banco central
Pontes conecta activos tokenizados con pagos en dinero de banco central. Te explicamos cómo funciona ese puente y qué significa para el mercado financiero.
Compras algo por internet, pagas y esperas que llegue. Hasta ahí, una historia bastante conocida. Pero imagina que lo que estás comprando es un bono y que, del otro lado, otro banco espera recibir el dinero al mismo tiempo que te entrega ese activo. Ninguno tiene muchas ganas de ser el primero en soltar lo suyo, como cuando compras en Facebook marketplace, pasando y pasando.
En los mercados financieros esa coordinación ocurre detrás de las pantallas. Y aunque ahora podamos representar activos con tokens, el problema sigue sobre la mesa: ¿cómo hacemos para que la entrega y el pago se completen juntos?
Ahí entra Pontes, la solución que el Eurosistema lanzó el 21 de septiembre para liquidar operaciones mayoristas con activos tokenizados en dinero de banco central. Suena bastante técnico, sí, pero la idea se entiende mejor si empezamos por el activo que cambia de manos.
Primero, ¿qué estamos tokenizando?
Tokenizar significa representar un activo mediante un token registrado digitalmente. Como explicamos en nuestro blog sobre tokenización, la conversación va mucho más allá de comprar una criptomoneda: también puede tratarse de derechos sobre bonos, propiedades u otros activos.
Lo importante es entender qué representa ese token. En un ejemplo sencillo, un banco compra un bono tokenizado a otro banco. El token permite registrar la transferencia del activo, pero el vendedor también tiene que recibir el pago. La operación tiene dos partes, por mucho que la pantalla la resuma en un botón.
Si el comprador paga primero, queda esperando que le entreguen el bono. Si el vendedor entrega primero, queda esperando su dinero. Y si ambos deciden esperar, tenemos una reunión muy larga y una operación que todavía no termina.
Esa coordinación es lo que se busca resolver con la entrega contra pago: que ambos movimientos se completen de manera conjunta. El nombre es serio, pero el problema lo reconoces cada vez que compras algo a alguien que todavía no conoces.
Pontes conecta sistemas que ya estaban funcionando
Aquí aparece la gracia del proyecto. Los activos tokenizados pueden circular en plataformas de registros distribuidos, conocidas como DLT, mientras el dinero de los bancos se mueve en otra infraestructura. Tener dos sistemas funcionando no asegura que se entiendan entre sí.
Según la ficha de Pontes, la solución conecta esas plataformas con los servicios TARGET del Eurosistema. Su diseño contempla pagos mediante representaciones digitales del dinero, llamadas cash tokens, o mediante T2, el sistema que liquida pagos entre sus participantes.
Para coordinar el intercambio entre plataformas utiliza un mecanismo llamado Hash-Link. Su objetivo es que la entrega del activo y el pago se sincronicen, aunque ocurran en sistemas distintos. En otras palabras, unir las piezas para que ninguna de las partes se quede a mitad de camino.
El acceso inicial tiene requisitos para instituciones y operadores. Por eso, Pontes funciona en el terreno mayorista: no es una nueva moneda para comprar en un exchange ni una wallet de euro digital para pagar tu almuerzo.
El bono sigue siendo un bono
Volvamos al ejemplo, supongamos que todo sale perfecto: el vendedor recibe el dinero y el comprador recibe el bono. Meses después, la empresa que emitió ese bono tiene problemas para pagar su deuda.
La transferencia puede haber funcionado impecablemente y, aun así, la inversión enfrenta una dificultad. La infraestructura ayuda a completar el intercambio; la capacidad del emisor para pagar sigue dependiendo de su negocio y de sus obligaciones.
Es como recibir a tiempo un paquete. Que el reparto haya sido rápido no te dice si lo que compraste era una buena elección. Son preguntas diferentes, y la palabra «tokenizado» no alcanza para responderlas juntas.
Lo mismo pasa con las comisiones y la disponibilidad. Para saber si un servicio termina siendo más barato o más accesible, tendremos que mirar sus condiciones y cómo funciona en la práctica. El formato digital abre posibilidades, pero los resultados se ven cuando las personas e instituciones empiezan a usarlo.
¿Por qué mirar esto desde el mundo cripto?
El programa del Eurosistema sobre DLT y tokenización tiene dos caminos: Pontes conecta las plataformas actuales, mientras Appia explora una arquitectura más integrada para el futuro. Es una señal de cómo el sistema financiero tradicional está buscando incorporar estas tecnologías a sus operaciones.
El lanzamiento de Pontes es un comienzo. El BCE informó que un primer grupo de participantes ya está preparado para usarlo y que las mejoras se incorporarán gradualmente hasta 2028. El comunicado no da un volumen de operaciones ya liquidado, así que el siguiente capítulo será ver cuánto uso consigue esa conexión.
Y como cualquier inversión, un activo tokenizado requiere entender qué estás comprando y llevar un registro de sus movimientos. Ese orden es parte de lo que buscamos hacer más sencillo en LedgiFi, aunque la tecnología detrás siga cambiando.
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