La costumbre de comprar en caída: ¿Puede salir caro?
Con BTC bordeando los $80.000 USD, vamos a hablar del elefante rosa que está en la sala. Los años 50’ estuvieron marcados por muchos estudios en el ámbito de la psicología, y una persona importante para introducir aquí, es el Dr. Solomon Asch, psicólogo social.
¿Por qué es importante conocer el trabajo del Dr. Asch? Básicamente porque es el responsable de diferentes estudios relacionados con la conformidad del ser humano frente a diferentes grupos, y cómo este se adapta a su entorno.
Si en este punto te preguntas qué tiene que ver un experimento de los 50’ con mis inversiones en BTC hoy en día, pues todo se puede resumir en el llamado experimento de conformidad de la sala de espera.
A grandes rasgos, varias personas “cómplices” en una sala de espera tenían la orden de pararse cuando se prendiera una luz y entraba una persona que no sabía sobre esta instrucción a la misma sala. Con el tiempo, esta persona se paraba igual que las demás.
Al paso del día, todas las personas que recibieron la instrucción habían sido reemplazadas por personas nuevas, y en la misma sala, a pesar de que ya no quedaba ninguna persona del inicio y no se le había dicho a nadie que tenía que pararse con la luz, todos lo hacían.
Lo que se demostraba con este experimento es que tendemos a copiar el comportamiento de la masa, asumimos que el grupo sabe algo que nosotros no, y las normas y estándares se pueden transmitir por observación sin detectar el peligro real detrás, en caso de que hubiera.
La conformidad y BTC: ¿El nuevo experimento social?
¿Ya descubriste cómo se relaciona este experimento con BTC? Resulta que durante años hemos escuchado una lección muy clara y cómoda por parte de grandes inversionistas y del mercado mismo: Si una acción cae, compras en la caída, luego rebota y ganas tu parte.

El problema con esta lección, es que antes se hacía evaluando gráficos, señales, datos y muchos factores que aseguraban este rebote, pero hoy en día hay una respuesta por fe, casi automática, en creer que el rebote en V es lo normal y siempre habrá un salvavidas.
Estos salvavidas pueden ser la FED, el gobierno, un giro político inesperado, una guerra o el fin de esta, o incluso liquidez sobrante. El problema es que todos estos escenarios funcionan solamente si el sistema tiene fuerza para rescatar, y claro, que las caídas sean “controlables”.
Así como planteaba Solomon, las personas llegan a un punto en el que sus decisiones están marcadas por la costumbre y no por la lógica. En este caso, reemplazamos la luz con una caída de precio en cualquier cripto o acción, y el pararse, con comprar, porque es lo que hay que hacer. Después de todo, si el grupo lo hace, uno no quiere quedarse fuera.
El tema con haber adquirido la costumbre de comprar en caída esperando ver la V en los gráficos, es que si llega una caída más seria y violenta, el rebote de precio no es inmediato, y por estar acostumbrados a ese comportamiento, quizás incluso veamos cómo es que el precio sigue cayendo libremente.
Aquello que parece disciplinado y que claro, ha marcado un precedente trayendo ganancias en un pasado, puede tornarse destructivo en cualquier momento que menos lo esperes.
El error aquí sería comprar demasiado pronto, te apalancas, promedias a la baja sin límites claros, y mientras el precio sigue cayendo, tú te quedas sin municiones en plena guerra de oferta y demanda. ¿Resultado? Pierdes tu casa y tu familia te deja.
Bueno, no, pero el resultado si es que puedes terminar entrando en pánico al no ver un rebote próximo y terminas vendiendo en el peor momento, con pérdidas en tus compras que, por costumbre, parecían tan prometedoras.
Aquí la pregunta sobre la mesa no apunta a si habrá o no volatilidad, es si tu forma de reaccionar a la volatilidad está diseñada para enfrentar un mercado que se acostumbró a tener un salvavidas, o para soportar el peso real de un mercado que, sin previo aviso, castiga.
Giros políticos moviendo precios: ¿Cómo prepararse?
Actualmente en la realidad podemos ver situaciones geopolíticas que marcan un poco la tendencia de precios, un claro ejemplo sería el 3 de enero del 2026, día en que se capturó al dictador Nicolás Maduro, pues por esa situación, BTC llegó a $98.000 USD.
Pero, de nuevo, un giro político inesperado produjo la caída de BTC a $88.000 USD, y estamos hablando del momento en el que Donald Trump anunció los aranceles a Europa para generar presión y forzar una negociación para tener Groenlandia bajo mando Estadounidense.

El punto clave a considerar, es que estas tensiones políticas no siempre tienen un rebote inmediato en el precio, como mencionamos, pues en la actualidad D. J. Trump quitó de su lista de aranceles a Europa, los cuales hubieran iniciado el 1 de febrero, pero vemos que BTC sigue a la baja, manteniéndose incluso, bajo $85.000 USD.
Esto nos dicta unas normas de juego que, por la costumbre de comprar cuando hay caídas, no habíamos considerado, y es que por mucho que la realidad vuelva a la de antes cuando no se habían mencionado aranceles, BTC fue golpeado.
En estás circunstancias dónde vemos que el precio de BTC se ve alterado por decisiones políticas, resulta que no basta con quitar el problema original que causó el golpe en primer lugar, para recuperarse y volver a los $120.000 USD en los que estuvo en algún momento, necesita muchas más buenas noticias para volver a mover la balanza.
Aún así, a pesar de que la humanidad esté próxima a volver a la luna, nada asegura que los inversores de BTC puedan decir próximamente “To the Moon”, pues como se dice en las calles, lo que sube por escalera, cae por ascensor.
Y si bien ahora puede parecer riesgoso comprar en cada caída sin estudiar gráficos, políticas extranjeras y datos antes de hacerlo, como se hacía antes, hay pequeñas reglas de oro que cada inversor debería recordar antes de meter su dinero en forma de “All in” y que pueden ayudarte a estar preparado frente a estos escenarios.
Primero que todo, por más tentador que sea el panorama, jamás entres al juego con dinero que no tienes. Vale decir, si no estás seguro de tus decisiones y lo que estás por hacer lo haces solo por instinto, no pidas un préstamos o te apalanques para invertir.
Quizás todo salga bien y ganes, pero también todo puede salir mal y pierdas. Si es dinero que podías destinar a invertir, significa que es dinero que puedes darte el lujo de perderlo sin que cause mayor desastre en tu economía.
En este caso, perderlo no significa efectivamente perderlo, solo que si el precio sigue bajando, darlo por perdido hasta que no vuelva a subir y presente ganancias. Vender en pérdidas por necesidad de dinero, es la peor maniobra que podrías ejecutar.
Como segundo punto, el “All in” solo funciona en las películas y en quienes tienen demasiada suerte. Si tienes dinero para invertir en caídas, no metas todo de una creyendo que va a subir próximamente y disfrutarás esa tajada de ganancias rápidas.
Lo más racional aquí, sería ir metiendo de a poco, cosa que si sigue cayendo después de que invertiste, puedas seguir invirtiendo y compensando las pérdidas. Ahora, si llega el punto en el que se te acaba el pozo que tenías para invertir y sigue cayendo, la clave es no desesperarse.
Ya pusiste tus fichas sobre el mantel y la ruleta está girando, por mucho que siga cayendo, recuerda que es dinero que podías darte el “lujo” de perder, por lo que ahora solo te queda esperar pacientemente a que el valor suba de nuevo, tome lo que tome.
Pero coméntanos en X qué crees tú. Comprar siempre que hay caídas, ¿puede salir caro o basta con estar preparados para todo y esperar? Después de todo, siempre se pueden volver a las viejas costumbres del eterno HODL esperando la victoria, y mientras llega, recuerda que en Ig tenemos contenido nuevo todas las semanas pensado para ti. ¡Nos vemos allá!